domingo, 7 de abril de 2013

Cesárea, la ciudad construida por Heródes



Una famosa y amurallada ciudad construida por Herodes  en el siglo V y que ha sido desenterrada por arqueólogos de varias naciones.

Texto y fotos de Américo Fernández

Hemos dejado a la moderna Tel Aviv para dirigirnos a la desenterrada Cesárea, ciudad Cesárea, en honor al emperador romano César Augusto, pues fueron romanos quienes levantaron esta ciudad palestina protegida por un rompe olas del Mar Mediterráneo.
En el curso de la vía sólidamente asfaltada, vimos el antiguo asentamiento bíblico de Jaffa, considerado el primer puerto del mundo y en donde embarcó el profeta hebreo Jonás cuando quiso inútilmente desobedecer la orden de Dios.  Ya sabemos desde niño que un cetáceo se lo tragó y lo regresó a su destino.
Hacia Cesárea nos dirigimos en un confortable bus atestado de turistas de varias nacionalidades, guiado por un uruguayo de ascendencia judía llamado Marcelo, quien nos habló de Herodes el Grande como un guerrero de gran fortaleza creadora, pero más conocido por su persecución contra los judíos y la degollina de los Inocentes entre los cuales suponía que estaba su sucesor.
Herodes, nombrado por el Senado romano Rey de Judea en el año 37 antes de Cristo, conquistó Jerusalén y fundó un vasto imperio, acarreando el odio de los judíos que no pudo aplacar aún casándose con una princesa hebrea.  Tuvo este rey diez esposas en el curso de su mandato y con ellas varios hijos que le disputarían el trono.
Pero no quiso reinar desde Jerusalén.  Prefirió fundar una nueva ciudad del tamaño de su ambición y así edificó a Cesárea, más cerca de Roma a través del Mediterráneo aunque para ello debió vencer las dificultades de una naturaleza accidentada asediada por un mar frecuentemente proceloso. Desde allí reinó sobre-seguro junto con 12 mil habitantes (romanos, griegos y judíos)  protegido por una gran muralla contra las periódicas invasiones y rebeliones. 
Como cualquier ciudad de estilo romano, los edificios más sobresalientes eran el Palacio Real y el Templo al lado de otros edificios gubernamentales, un Teatro semicircular que se tiene como el más antiguo ejemplo de la arquitectura romana.  Este anfiteatro ovalado que en fechas especiales utilizan los israelíes para espectáculos, tenía capacidad hasta para  15 mil espectadores y fue utilizado también como hipódromo.  El puerto de la nueva ciudad fue considerado entonces como uno de los mayores del Mediterráneo y estaba rodeado por una muralla que descansaba sobre el fondo del mar.  Era uno de los más frecuentados del Mediterráneo.  Las naves que amarraban después de diez días de navegación desde Europa, traían mercaderías de ese continente y volvían con valiosos productos locales como incienso, mirras y otras especies. Para surtirse de agua, Herodes hizo construir un acueducto que traía el agua desde los manantiales de los montes Carmelo.  Esta obra prodigiosa cuyas ruinas tuvimos la oportunidad de fotografiar, descansaba sobre arcos durante la mayor parte de sus diez kilómetros de longitud.
Cesárea fue creada casi exclusivamente de piedra caliza blanca,  con un solo estilo arquitectónico, él helenista, y colonizada por un solo hombre: Herodes.  Su fama se propagó por doquier como ciudad portuaria y real y fue desde aquí que Poncio Pilatos y su séquito se encaminaron a Jerusalén el día de Pascua en la que Jesús fue condenado a morir en la cruz.
Durante el período bizantino, Cesárea llegó a la cumbre de su crecimiento y contaba con una población de 30 mil habitantes judíos, cristianos y samaritanos.  En el año 640 cayó en poder de los árabes.  Luego en manos de los Cruzados que masacraron a sus habitantes árabes y judíos y establecieron una importante presencia cristiana.  Los Cruzados se mantuvieron allí durante tres décadas al cabo de las cuales Cesárea fue invadida y destruida por los mamelucos musulmanes en el siglo XIII.  Abandonada durante siglos, sus ruinas quedaron sepultadas bajo la arena.  Los primeros europeos que exploraron las ruinas de Cesárea fueron cartógrafos franceses que llegaron en el  ejército de Napoleón en 1799.  A partir de allí se despertó un inusitado interés internacional por desenterrar aquella bíblica ciudad fundada por Herodes y en esa vasta  tarea juega papel decisivo indudablemente el Departamento de Arqueología y Museos del Ministerio de Educación y Cultura de Israel.












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